Tienes una idea clara: sabes exactamente qué parte de tu trabajo deberías automatizar. Lo que no sabes es por dónde empezar.
Probaste no-code. Llegaste al 60 % y te encontraste con una limitación que ninguna plantilla resuelve. Probaste contratar a alguien. Te entregó algo que funciona, pero que no entiendes, no puedes modificar y no sabes si es seguro.
Apareció la IA y todo el mundo dice que ahora cualquiera puede construir apps. Lo intentas. Generas mucho código. Nada de eso resiste un segundo mes de uso real.
Sabes lo que necesitas. Lo que te falta es el criterio técnico para construirlo bien, y que el resultado siga sirviendo en seis meses.
Tiene que haber una forma mejor.